1. Cereales que contienen gluten: trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas, y productos derivados.
2. Crustáceos y productos a base de crustáceos.
3. Huevos y productos a base de huevo.
4. Pescado y productos a base de pescado.
5. Cacahuetes y productos a base de cacahuetes.
6. Soja y productos a base de soja.
7. Leche y productos lácteos (incluida la lactosa).
8. Frutos de cáscara, a saber: almendras, avellanas, nueces, pistachos, anacardos, nueces pacanas, nueces de Brasil y nueces de Queensland.
9. Apio y productos a base de apio.
10. Mostaza y productos a base de mostaza.
11. Semillas de sésamo y productos a base de semillas de sésamo.
12. Anhídrido sulfuroso y sulfitos.
13. Altramuces y productos a base de altramuces.
14. Moluscos y productos a base de moluscos.
15. Posibles contaminaciones por elaboraciones anteriores (el aceite utilizado para frituras de pescado, crustáceos y moluscos es el mismo que se utiliza para las demás frituras).
(A) Producto sometido a enfriamiento rápido inmediatamente después de la cocción para evitar la proliferación bacteriana.
(B) Producto sometido a congelación rápida en fresco o a bordo para su consumo en crudo.
(*) Por razones de disponibilidad del producto, también pueden utilizarse productos congelados y/o ultracongelados.